Sexo en el Instituto

¿Cómo se va deshumanizando una sociedad, o una persona? Para responder a esta pregunta desde el sentido común, debemos dejar claro, qué es aquello que distingue al ser humano de los otros seres animales, pues aquello específico del ser humano será lo que deberá custodiar y hacer crecer en beneficio de su realización humana. Por tanto, en el descuido y desatención de aquello que lo hace específicamente humano estará la deformación, es decir la deshumanización.

Ahora bien, el ser humano se distingue por su capacidad de raciocinio y voluntad capaz de decidir por encima de un despotismo de las pasiones, emociones e instintos. Lo que siente cada persona no tiene la última palabra, como en los animales, sino que ese sentimiento se humaniza cuando pasa por el filtro de la razón y el sentido común.

Desgraciadamente, nuestra sociedad ha sido contaminada por una mentalidad ajena al bien real del ser humano. Y hoy pulula por doquier desde los medios hasta en las mismas aulas una mentalidad que está lejos de velar por el bien de adolescentes y jóvenes, más bien los usa y abusa en beneficio de industrias globales.

Hay algo peor, y es que como sociedad, como familia nos hemos dormido y hemos ido diciendo sí a cada propuesta que se nos presentaba como propia del cambio de tiempos, como si el cambio necesariamente comportara un progreso hacia el bien; bastan unos segundos de reflexión para darnos cuenta que no todo cambio es para bien. Nuestras sociedades occidentales llevan décadas cambiando para peor, en detrimento de los valores más altos que la construyeron.

Y hay algo todavía peor y es que se juega la vida de chicos y chicas, futuras familias, célula de una sociedad. No son teorías ni conspiraciones, no son ideas; son vidas humanas que se arruinan por “maestros” de un pensamiento anti-humano. Para demostrar lo que estamos diciendo, nos complace publicar una excelente entrevista en un Canal que vale la pena no perder de vista “Aladetres“.