2021 ¿seguirá el pueblo sin voz ni voto?

Mascarillas obligatorias en espacios abiertos, una aberración

Hemos empezado el 2021, haciendo el esfuerzo de encender ilusiones. El espíritu humano no puede vivir sin ilusiones… no fue diseñado para la parálisis en la que sumerge el miedo.

Una mirada a la propia dignidad y derechos, nos hace ver el 2020 como un año donde las voces del pueblo no se escucharon, ni el voto sirvió para lo que nos habían prometido. Las mascarillas son el signo del silencio impuesto. Sobre el valor de nuestro voto, desde hace mucho tiempo sabemos que prácticamente no sirve: el pueblo no elige a los que realmente toman las decisiones más relevantes e incisivas para la vida (ONU, OMS, BCE, instituciones de la Unión Europea etc).

DOS MUNDOS

Hay dos mundos: el del pueblo, y el de la política con sus medios sustentado todo por el poder financiero global al cual deben obedecer.

Y el pueblo sigue sin influir en las decisiones de aquellos que las crean, ejecutan y publicitan. No exageran quizás, quienes dicen que se trata de un conflicto, una guerra, entre los de arriba contra los de abajo. A los de abajo se los tiene entretenidos con “juegos de etiquetas”: izquierda-derecha, capitalista-comunista, y una larga lista de fobias creadas por las ideologías de la ingeniería social.

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SE PUEDE

Hay gente que ha logrado escapar de esta cárcel, entre ellos gente muy capacitada, que intenta advertir a los retenidos de su condición de encarcelados. Ardua tarea, la de despertar al ciudadano que ha sido adoctrinado durante décadas para que considerara la democracia su libertad. (me refiero a la democracia actual y no a la democracia como teoría).

Dicho esto, al empezar el año, además de las ilusiones, creo que debemos plantearnos seriamente cómo seguir transitando, después de lo vivido y descubierto en el 2020.

Si el pueblo no cambia, tampoco hay esperanzas que cambie la situación ¿Queremos transitar este 2021, recibiendo ordenes hasta para respirar o salir a la calle? ¿Aceptamos que se nos separe de nuestros hijos, padres o familiares queridos, con razones que apelan a la autoridad de expertos, pero que nunca presentan pruebas, más que un telediario mil veces repetido? ¿Aceptamos no acompañar a quienes más amamos, justamente en los momentos en los que más nos necesitan?

NO ERES RESPONSABLE

A este punto alguien puede objetar que es de buen ciudadano obedecer las normas y leyes que nos dictan las autoridades. Nuestra réplica sería tan simple como dos preguntas de sentido común:

Primera ¿Puedes demostrar que están buscando tu bien, el de tu familia y el de la sociedad y no sus intereses particulares?; segunda ¿puedes demostrar, o alguien acaso lo ha hecho, la proporcionalidad de las medidas impuestas y el peligro real de lo que se ha llamado “pandemia”?

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Desde hace meses, hombres y mujeres de ciencia de todo el mundo, vienen denunciando las mentiras de la pandemia (hay libros, hay documentales, informes, estudios) y pidiendo o mejor dicho, exigiendo por derecho un debate serio sobre afirmaciones muy importantes que se proponen a la población para ser creídas como un dogma.

¿Por qué, si todo es transparente y se cuenta con suficiente argumento científico, pasa el tiempo y la actitud de evasión del debate continúa? ¿Por qué el pueblo tiene que contentarse con las migajas sensacionalistas que le ofrecen los medios, repitiendo de la mañana a la noche, medias verdades y mentiras?

Autores del video VER AQUÍ.

Que este 2021, la Luz indeficiente de lo alto ilumine nuestras mentes para ver lo que realmente está pasando.