Simplismo dañino

No deja de asombrarnos la rapidez con la que una versión de los hechos se logra imponer en la mentalidad de la población general. Ya no es como antes. Ahora basta una semana se telediarios, que vayas a donde vayas, deberás tener mucho cuidado al expresar una opinión. Aquello de “todos cortados con la misma tijera” hoy se ha vuelto una realidad cotidiana e incómoda para quienes aman la libertad de pensamiento y de expresión. Este síntoma debería preocuparnos, ya que por un lado denota la eficacia y poder que han obtenido los medios sobre las mentes, y por otro lado el debilitamiento de la capacidad humana de juzgar, discernir y buscar la verdad de los hechos. La estrategia ha sido genial: primero logramos que la comodidad sea el valor que rija la vida, y luego ofrecemos nosotros lo que queremos que piense, diga y haga.

En cuanto a estrategias de esclavitud de las mentes hacia una narrativa única, está la de establecer y magnificar una sola causa para cada problema. Obviamente la causa que mejor sirva a una agenda bien determinada. Así, la causa de la supuesta desvalorización de la mujer, es el patriarcado; la causa de la enfermedad Covid-19 es un virus; la causa del cambio climático es la acción humana; ahora la causa de una guerra es una sola persona. La población ya nada, como pez en el agua, en este tipo de narrativa, que excluye todo acto humano de cuestionarse y sopesar los argumentos que se esgrimen.

El simplismo infantil y callejero es que tienes derecho solamente a decir si estas a favor o en contra. Si no piensas como la mayoría, eres excluido. ¿Qué sociedad hemos “construido”? ¿No será que Agustín Laje tiene razón, al definirla como una sociedad de idiotas? No te ofendas, escucha en este enlace un análisis serio de esta definición.

Nuestra plataforma todavía cree en la libertad de expresión, pero sobre todo en la libertad para cuestionarse y analizar en profundidad los acontecimientos del mundo, sin tomar posición necesariamente. Si hablamos de guerra, es obvio que a nadie le agrada, ni la quiere, pero ¿eso significa que debamos paralizar nuestro cerebro, sentarnos delante de una televisor y tragar lo que se nos diga? Creo que no. Quienes hemos rechazado la comodidad como un valor primordial, justamente salimos de nuestra comodidad, por amor a la verdad, al menos vamos en su búsqueda.

Enlaces de contra-información para una visión más amplia del conflicto:

Sería necesario un conocimiento básico de la geopolítica actual, y para ello el profesor Alfredo Jalife es un experto. Obviamente habría que escuchar a otros analistas de geopolítica, en los que podamos ver ese interés por comunicar el dato duro y puro, y no el interés por defender una posición, cosa que pasa en todos los expertos invitados a plató televisivos occidentales. Las TV que invitaban a otros, ya fueron censuradas. Consultar aquí el canal de A. Jalife

Otra experta en geopolítica, con una tesis doctoral sobre los grupos de poder que gobiernan el mundo es Cristina Martín Jiménez. Su opinión argumentada con datos, es de gran ayuda. Hace algunos meses nos daba una visión de lo que está pasando y se está ocultando. Ver entrevista aquí.

De geopolítica se habló cuestiones capitales en «Otra vuelta de tuerka», para quien no se enfrasque en etiquetas, la entrevista que hace Pablo Iglesia, a un experto en geopolítica como el Coronel Baños, puede ser de gran utilidad. Ver aquí la entrevista.

Interesante el análisis del reconocido internacionalmente sociólogo portugues Boaventura De Sousa Santos. Puede leer el artículo aquí.

Una mirada amplia nos permite cruzar el Océano y preguntarnos qué opinión se presenta en los medios de comunicación que no han censurado a otros medios de comunicación. Ver aquí.

Hay también varios documentales, que como todo documental quizá enfatiza más una cara del problema, sin embargo es una cara que no debemos dejar de ver. Ver aquí el documental.

Ya que en España y en Europa toda, están censurados los canales alternativos, porque la verdad es la que dicen los gobiernos «democráticos», el Abogado Guisasola en su canal de TV, nos ofrece un documental censurado de lo que pasaba antes de que los medios nos dijeran que había una guerra, o una invasión. Ver el documental aquí.

A veces, también a los medios se les cuela, algún veraz